La vainilla, es conocida como el saborizante más ampliamente usado en el mundo después de los condimentos, debe su nombre al diminutivo de vaina, con que la denominaron los españoles a su llegada a México.
Esta planta fue utilizada y valorada desde tiempos remotos por los grupos que habitaban la costa del Golfo de México, y está ligada a la leyenda de una pareja de príncipes totonacos: de la sangre derramada por la princesa brotó la “cacxixinat” o flor recóndita.

Los aztecas la llamaban “tilixóchitl” o flor negra, y era muy apreciada, pues le atribuían propiedades medicinales, además de empleada en la elaboración de chocolate.
El género Vanilla pertenece a la familia de las orquídeas, e incluye alrededor de cien especies de los trópicos de ambos hemisferios. Sólo tres especies tienen importancia comercial como fuentes de vainilla: V. planifolia, V. pompona y V. thaithiensis.

La fragancia y sabor de vainilla se deben a la vainillina, la cual se produce por acción enzimática durante el proceso de curado de las vainas.

El cultivo de la vainilla es muy delicado, ya que requiere de condiciones climáticas muy
Desde hace ya muchos añas, México dejó de ser el principal país productor de vainilla; sin embargo, sigue siendo considerado el centro clásico e histórico del cultivo, y el lugar en que tradicionalmente se producen las vainas más finas del mundo.

Sabias que…
Según la leyenda, al llegar Cortés a México-Tenochtitlán fue recibido por Moctezuma, quien le ofreció una bebida de chocolate saborizado con vainilla y otras especias.

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